El desierto, ese gran desconocido por muchos que a pesar de presentarse seco y austero, nos atrae por un magnetismo confuso y por una cultura literaria que nos ha arrastrado con su pluma a exóticos oasis e historias apasionadas. Ha servido de marco incomparable de escritores y fotógrafos que han encontrado en su paisaje y en su gente una forma de subsistencia singular de cualquier otra parte del mundo.
- Los desiertos son áreas con precipitaciones inferiores a los 250 l/m² anuales, que están formados por colinas escarpadas, cañones de paredes verticales y llanuras pedregosas o cubiertas de dunas. Las escasas precipitaciones y altas temperaturas hacen que la vida en el desierto sea difícil ya que solo unas pocas especies de plantas y animales son capaces de sobrevivir en él-
Ésta podría ser perfectamente la descripción más académica y reconocida del concepto de desierto. Arena, oasis y camellos son las primeras imágenes que nos vienen a todos a la mente cuando escuchamos ésta palabra, y es que a veces la información que recibamos de novelas y películas se limita a zonas muy concretas del planeta dándonos una visión repetida y tópica de tan solo una pequeña parte del mundo.
Tipos de desiertos
No únicamente existen desiertos de calor y arena. Recorriendo los cinco continentes encontramos desiertos: fríos, polares, costeros o rocosos que son poco conocidos y sin embargo guardan bajo su áspero manto culturas y seres vivos únicos en su especie.
Desiertos como el Sahara o Sonora son conocidos por nosotros gracias a películas y series que han utilizado estos parajes como decorado de sus historias, pero cabe puntualizar que existen muchos desiertos diferentes e importantes que pasan desapercibidos pero son igual de destacables como: Arabia, Gobi, Paragonia, Gran desierto Victoria, Gran desierto de Arena, Gran Cuenca, Chihuahua, Kara Kum, Atacama, Namibia, Gobi., Takla Makan, Atacama, Namib, Alaska, Antártida… Éstos nos dan una visión desconocida y contrastada de la amplitud de estos ecosistemas.
Culturas y especies
En cada uno de estos microclimas subsisten familias, animales y plantas que se han adaptado al medio en el que nacieron con métodos y técnicas ingeniosas que les han proporcionado lo justo e imprescindible para su sobrevivencia. Aquí presentamos algunos ejemplos:
- Tuareg: son un pueblo nómada del desierto del Sahara que viven del ganado en unidades familiares cuidando a los grandes rebaños que están a su cargo. Subsisten de los dátiles, el mijo y la leche (y derivados) que le proporcionan el desierto y su propio ganado, y de la carne y los cereales intercambiados con los pueblos agricultores. Su protección ante el sol y empolvo son sus ropajes y sus tiendas.
- Inuit: son grupos de esquimales que habitan en el norte de Alaska, Ártico, Canadá y Groenlandia. Debido al escaso material del que disponen en su entorno, reprotegen del gélido frío con la misma nieve que les rodea (valga la contradicción) o con pieles de animales, con los que también protegen su cuerpo. Subsisten con la carne cacería (focas, ballenas, caribús…) o el pescado que capturan.
- Cactus: sus hojas son espinas que evitan la rápida evaporación del agua y le sirven de defensa contra el ataque de animales sedientos. La fotosíntesis, por lo tanto, se realiza en los tallos engrosados que almacenan agua para su subsistencia.
- Dromedarios: resistente a las largas travesías y pueden aguantar varios días sin comer ni beber gracias a las reservas de grasa acumuladas en su joroba. Sus ojos están preparados contra la arena presentando largas pestañas que los protegen de ella, así como sus pezuñas y piel resistentes a las altas temperaturas del desierto. Son también apreciados por su leche y como transporte de carga.
Curiosidades
Muchos de estos conceptos que presentamos a continuación son conocidos por todos. Son elementos básicos, podríamos llamarlos iconos tópicos, que caracterizan estos paisajes pero de los que realmente no sabemos mucho. ¿Cómo se originan? ¿Cómo funcionan?
- Espejismos: Se ven a menudo en los desiertos cálidos. Se producen cuando una capa de aire caliente queda atrapada cerca del cuelo por una capa de aire frío. La luz se curva hacia la línea horizontal de visión y finalmente viaja hacia arriba: el espejismo es una imagen virtual invertida.
- Calor mortal: Si una persona permaneciera un día en el Sahara sin sombra, comida, agua o ropa, su temperatura corporal alcanzaría los 40 ºC a la puesta de sol y habría perdido entre 2 y 3’5 litros de agua. Moriría al anochecer.
- Dunas: Las dunas se desarrollan en las zonas llanas. Su altura varía de unos pocos metros a 200 m y pueden tener 900 m de ancho. Hay muchos tipos de dunas: barjanes, seifs, transversales o de estrella.
Todos estos desiertos se caracteriza por su color, su clima, su luz y su cultura, y nos intriga como en tierras tan adversas siquiera pueda nadie plantearse vivir en ellas. El desierto es fuente de vida para unos y motivo de fobia para otros, y es que hay que estar hecho de una pasta muy especial para sobrevivir en una tierra que te proporciona el agua de tu subsistencia con cuenta gotas.
Tags: Desierto, Paisajes
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