Cultura General

Enseñanza individual y enseñanza simultánea

Escrito por Ademir / 5 de febrero de 2009

Hubo algún tiempo en que el proceso de enseñanza era una labor personalizada que se llevaba a cabo directamente de maestro a educando; incluso si un grupo estaba conformado por varios alumnos, la labor de enseñanza se llevaba a cabo trabajando particularmente con cada uno de ellos. Esta característica de los procesos de enseñanza se ha modificado con el paso de los años. Veamos a continuación qué tanto y de qué manera ha sucedido.

Dos alternativas de enseñanza

La enseñanza individual, que no es lo mismo que individualizada-puesto que éste último término tiene otras acepciones pedagógicas- gozó de una dilatada vigencia en el ámbito de los estudios de nivel básico. Fue hasta el siglo dieciocho cuando por obra del pedagogo Felbiger se comienza a practicar con gran entusiasmo la denominada enseñanza simultánea. La propuesta de Felbiger estaba orientada por la comprensión de que la labor docente del profesor podría ser provechosa de manera simultánea por los varios estudiantes participantes de una clase. Entre otros beneficios, en esta perspectiva se ponderaba el ahorro de tiempo y esfuerzo que con esta vía didáctica se podía obtener: en un solo esfuerzo se podía impartir la lección a todos los alumnos en el aula.

Particularidades de la enseñanza simultánea

En el ejercicio de la enseñanza simultánea todos los alumnos participantes de una clase se abocan al desarrollo de un tema presentado expositivamente, o por medio de actividades prácticas conducidos bajo la orientación de un maestro, quien procede en sus acciones de enseñanza dedicándolas a todos los presentes en el salón de clases. Esta estrategia didáctica se le denomina como “clase de trabajo frontal”. En este, el proceso de enseñanza-aprendizaje se maneja desde un acercamiento directo entre los estudiantes y el profesor.

En la clase de trabajo frontal, el educador desempeña su labor al modo de un actor en un escenario, captando la atención de los alumnos por medio de sus conocimientos, referencias, acotaciones, comentarios, y observaciones personales. Por eso, es preciso que el profesor cuide de cada una de las manifestaciones de su lenguaje corporal, sus posturas, sus gestos, sus expresiones faciales y desplazamientos en el aula.

Muchas veces cierto tipo de contenidos requieren el uso del pizarrón o materiales para exponer, y en otras, la simple amenidad de una anécdota o vivencia personal, basta para eficientar la asimilación de un tema particular. También la modulación de la voz y la intensidad expresiva de la misma son detalles de gran importancia para las didácticas emprendidas bajo esta modalidad pedagógica: el trabajo frontal.

Tags: , , ,

No hay comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?

Deja un comentario